"Todos tus sueños pueden hacerse realidad si tienes el coraje de perseguirlos" (Walt Disney)

jueves, 24 de diciembre de 2015

Felices fiestas y feliz 2.016

" Desde este espacio y un año más, les deseo unas felices fiestas y que el 2.016 sea un buen año tanto en lo deportivo como en lo personal." 


martes, 24 de noviembre de 2015

Los tipos de memoria; a largo plazo y a corto plazo


La memoria a largo plazo (MLP), también llamada memoria inactiva, es un tipo de memoria que almacena recuerdos por un plazo de tiempo que puede prolongarse desde unos pocos días hasta décadas, sin que se le presuponga límite alguno de capacidad o duración. 

Se diferencia estructural y funcionalmente de la memoria a corto plazo (MCP) , que cumple la función de almacenar algunos elementos durante un espacio de tiempo breve (entre 20 y 30 segundos, aproximadamente). Biológicamente, la memoria a corto plazo consiste en una potenciación temporal de las conexiones neuronales que puede llegar a convertirse en memoria a largo plazo mediante un proceso de repetición y asociación significativa.

Debido al hecho de que los recuerdos almacenados en la MLP son susceptibles de desvanecerse dentro del proceso natural del olvido, el mantenimiento de los recuerdos durante un periodo de tiempo prolongado depende del grado de profundidad con que se haya procesado la información, así como de las repetidas recuperaciones que se hagan periódicamente de los contenidos almacenados. Estas recuperaciones individuales pueden tener lugar en intervalos crecientes, de acuerdo con el principio de repetición espaciada. Esto puede suceder de forma natural, o mediante las evocaciones deliberadas (también conocidas como "recapitulaciones"), dependiendo a menudo de la importancia percibida del material a recordar.

Centrémonos en la memoria a corto plazo:

Dentro de la memoria a corto plazo existen dos tipos de memoria: la memoria perceptiva y la memoria operativa.

La memoria perceptiva la compone todo aquello que percibimos por nuestros sentidos, de forma visual, auditiva, olfativa, gustativa táctil y kinestésica.

Como ves, hemos incluido un sexto sentido, la kinestesia o cinestesia. Este sexto sentido está relacionado con lo que llamamos la propiocepción, es decir la percepción que tenemos de nosotros mismos en relación con el espacio. Esta percepción incluye, el equilibrio, el movimiento y otras sensaciones que nos permiten, entre otras cosas, ser conscientes de si estamos acostados en posición horizontal, si estamos de pie en posición vertical o inclinados hacia un lado; de dónde tenemos nuestra mano, si la tenemos levantada o colgando, o incluso nos permite, con los ojos cerrados, realizar esa prueba que nos hacen los médicos para comprobar nuestra coordinación de movimientos, que es tocarnos la nariz con la punta del dedo índice y acertar. Los terminales nerviosos de este sexto sentido se encuentran básicamente en las articulaciones, los músculos y en el oído interno, en esa zona que llamamos cóclea y que tiene forma de caracol. Pero también se encuentra en otras partes del cuerpo ya que es como un tacto interior que nos permite ser conscientes de nuestros órganos y de nuestro propio ser en relación con el espacio.

La memoria perceptiva la podemos utilizar de manera voluntaria centrando el foco de atención en un objeto, que sea capaz de ser percibido, o puede ser involuntaria mediante la percepción del medio ambiente. Cuando es involuntaria dura muy poco y no tiene ni siquiera porqué ser identificada o tener sentido, y puede dejar una huella mnémica en la memoria a largo plazo que nos permitirá reconocerla o identificarla si la volvemos a percibir, incluso sin saber lo que es, o por el contrario simplemente desaparecer.

A esta huella mnémica (
algo que quedò profundamente implantado en tu memoria para bien o para mal) que deja la memoria perceptiva, es la que solemos llamar memoria de contexto, que seguro que reconocerás si te digo que se produce cuando de pronto percibes un olor o algún otro estímulo que te hace recordar a un sitio, un lugar, a una persona o incluso a una emoción, que asocias con ese olor, sonido o estímulo, y que a veces no sabes ni siquiera que es, ¿te ha pasado alguna vez? Este tipo de estímulo se está utilizando mucho como técnica de neuromárketing, mediante la utilización de aromas, música u otros estímulos que te traigan buenos recuerdos y que puedas relacionar con el producto que se desea que tú asocies con el mismo.

La memoria operativa es el segundo tipo de memoria a corto plazo
Es la que le permite a tu cerebro y a tu mente trabajar en el presente.

Esta memoria nos permite mantener durante un período de tiempo determinado los estímulos o acontecimientos del presente para poder relacionarlos con otros recuerdos, conocimientos o habilidades del pasado que tenemos guardados en nuestra memoria a largo plazo. Este proceso es al que, en su estudio sobre la memoria opertativa, el psicólogo británico Alan Baddeley le llamó buffer episódico.

La memoria operativa también nos permite mantener una conversación, reteniendo una serie de palabras (bucle fonológico) para poder analizarlas y así dar una respuesta, o retener un número de teléfono cuando queremos hacer una llamada y olvidarlo cuando lo hayamos marcado, o por el contrario guardarlo en nuestra memoria a largo plazo si lo memorizamos intencionadamente. En la memoria de trabajo también se activan tareas automatizadas como conducir, escribir, caminar, montar en bicicleta, tareas que podemos realizar simultáneamente con otras actividades.

Su funcionamiento secuencial es el siguiente:

Activa la corteza prefrontal avisando al cerebro de que se va a producir un cambio en el foco de atención.

Busca las redes neuronales relacionadas y las activa para traer al presente registros de la memoria a largo plazo.

Desconecta las redes activadas anteriormente

Repite todo el proceso anterior

El área crítica del cerebro relacionada con la memoria operativa es la que componen los lóbulos frontales. La memoria operativa es un sistema ejecutivo central que gestiona las distintas unidades de atención y que, como te comenté anteriormente, tiene una capacidad limitada. Varios estudios han demostrado que una persona media, en su memoria operativa puede procesar, como máximo, unas siete unidades de atención a la vez, aunque lo normal es que se gestionen cuatro o cinco. Esto no quiere decir que podamos estar atentos a cinco cosas en exactamente el mismo instante, sino que la memoria operativa gestiona la alternancia de la atención y divide la misma para que casi en el mismo instante podamos activar un foco de atención, relacionarlo con otro -por ejemplo conocimientos anteriores-, volver al foco anterior y a su vez realizar una tarea automática.


Enlace relacionado: La toma de decisiones según la neurociencia

Aplicación al fútbol de la memoria operativa:

"La sesión dura entre hora y cuarto y hora y media. Los dividimos en periodos de 8 y 12 minutos. La ejercitación se expresa en la memoria operativa. Todo se hace con balón. Trabajamos mucho la circulación rápida de la pelota"

"Creo que no hay magia en el fútbol, todos los comportamientos se trabajan en cancha y no otra manera más que trabajar, entrenar, repetir y llenar esa memoria operativa de acciones reales de juego"

Osorio ha desarrollado una teoría que llama la memoria operativa, una serie de ensayos y movimientos técnicos con balón que los jugadores repiten una y otra vez en los entrenamientos para saber cómo enfrentar diversos escenarios en los juegos. Samper asegura que el método de trabajo ha ayudado a Osorio a explotar las habilidades en jugadores limitados. “Lo hizo con Sherman Cárdenas en el Atlético Nacional, un volante que terminó siendo un importante ofensivo, y con Jaime Castrillón en Once Caldas, que lo recuperó y lo hizo uno de sus puntales”

"El jugador tiene continuidad en el entrenamiento, en la metodología, es la toma de decisiones ejercitando esa memoria operativa”.


(Juan Carlos Osorio, actual Seleccionador nacional de México.)


Conozcamos un poco más a Juan Carlos Osorio

El técnico Colombiano fue durante cinco años fue preparador físico y posteriormente asistente técnico del Manchester City a donde llegó recomendado por el entrenador y exmundialista inglés Kevin Keegan, en la Premier League de Inglaterra. Osorio se acreditó con licencia de Director Técnico tipo "A" -el mayor grado- de la UEFA, a través de la Asociación de Fútbol de Inglaterra (FA). También realizó estudios de Dirección Técnica de la Real Asociación Holandesa de Fútbol.

Luego de estar más de 5 años trabajando con el Manchester City, regresó a Colombia para dirigir a Millonarios de Bogotá. En el segundo torneo de ese año ubicó al equipo capitalino en el quinto lugar, logrando clasificar a la Copa Sudamericana 2007. En el primer torneo de 2007 Millonarios se ubicó en la cuarta colocación.

En julio de 2007, anunció su salida del equipo bogotano, para dirigir al Chicago Fire estadounidense. Osorio lideró a su nuevo equipo a los playoffs de la MLS donde el conjunto de Chicago derrotó al puntero DC United antes de caer contra New England Revolution en las semifinales de la Conferencia del Este.

Sus logros con el Chicago Fire llamaron la atención de Red Bull New York que negoció su contratación con Chicago. Tras llegar a un acuerdo con Chicago, Osorio fue nombrado nuevo entrenador del conjunto de New York. Allí ganó el Campeonato de la Conferencia del Oeste y disputó la Final de la MLS. En agosto del 2009 renunció a su cargo luego de una temporada complicada.

Once Caldas y Selección Nacional de Honduras 2011, Puebla FC y Atlético Nacional 2012, 
Sao Paulo 2014 y Selección Nacional de México 14/10/2015



El entrenador colombiano, es un estratega especialista en sistemas y tácticas, en los equipos que ha dirigido destacó por el sistema de juego impuesto a sus jugadores.
De acuerdo con entrenadores y jugadores, Osorio tiene un estilo muy marcado, el ataque por las bandas, las transiciones rápidas de ataque a defensa y viceversa, los extremos son vitales en su estilo de juego.
El técnico señala que para convencer a un jugador de una idea y su ejecución, realiza las ejercitaciones, desde el primer día de pre- temporada trabaja con una estructura 9 contra 9, es decir, arquero, una línea de 3 2 3, con jugadores de banda.
"Del 9 vs 9 progresamos al 13 vs 13, es decir con un arquero, líneas de 4-4-4, con dos extremos y 2 por dentro, privilegiando el juego por la banda", puntualiza Osorio.

Osorio destaca que trabajando con la memoria operativa y la toma de decisiones, es la forma más real de llegarle a un jugador y que asimile el estilo de juego.


A Osorio en los partidos le gustan los sistemas donde se juega con la amplitud de la cancha. Sus sistemas por lo regular son el 3-­3­-1-­3 o el 4­-3­-3, los cuales le dan importancia a los juegos por las bandas.
Una de las peticiones que pide hacia sus jugadores es la de moverse por todo el campo y ser capaces de jugar varias posiciones. Sus elementos así lo tienen que hacer y los acostumbra a su estilo de juego.
Es conocido por sus libretitas, en las cuales suma, resta y hasta multiplica con diagramas. Cuando sus jugadores entran de cambio, generalmente, les entrega 'papelitos' en los cuales describe la modificación táctica y de esquema que debe tener el equipo. Cada papel contiene las iniciales de los jugadores en cancha, ejemplificando la posición que deben asumir.

Con Nacional de Colombia, Osorio jugaba con una línea de 3 defensas, 3 volantes de primera línea, luego otra línea de tres volantes conformado por 2 extremos, 1 volante creativo y al frente un centro delantero.
En Once Caldas, el estratega usaba un 4-3-3, con los jugadores Dayro Moreno, Fernando Uribe y Danny Santoya como tres atacantes definidos.

"Yo pienso que la creación tiene que venir a un equipo de fútbol en diferentes posiciones, algunos equipos optan por un volante creativo, otros por laterales que se van mucho al ataque, otros por pivotes o mediocentros buenos distribuidores. Nuestra idea pasa más por ahí", ha declarado en diversas ocasiones el colombiano.




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Fuentes: Google, Wikipedia y Youtube

lunes, 26 de octubre de 2015

¿ El talento nace o se hace ? ; El experimento Polgár

¿EL TALENTO NACE O SE HACE?

Muchas personas creen que el talento es un regalo de Dios, o que cada persona talentosa en este mundo, ha nacido con ese don que lo hace diferente.
Sin embargo la neurociencia ha logrado demostrar justo lo contrario.
En nuestro cerebro existen 100 mil millones de células especializadas denominadas neuronas.

Cuando decides por ejemplo parpadear, lo que realmente ocurre es que se produce entre dichas neuronas un pulso eléctrico que llega hasta los músculos encargados de mover tus párpados.
Dicho de otra manera, es como si se activase un circuito de control remoto cableado en tu cerebro, que llega hasta los elementos necesarios y los hace funcionar. Todo esto, en cuestión de milisegundos.
En un nivel más avanzado, cualquier habilidad o talento que quisieras desarrollar, sería simplemente un proceso neuronal más complejo en cantidad. Pero no dejaría de ser un proceso neuronal.
Por ejemplo, aprender a tocar piano, incluiría diferentes elementos neuronales que desarrollaría conexiones entre tus ojos, manos y oídos.

Lo más maravilloso de todo esto, es que así como los demás músculos en nuestro cuerpo, nuestro cerebro y su conjunto de células neuronales, se encuentran en todo momento en disposición a ejercitarse y mejorar.
Todo esto por supuesto, incluye gran persistencia y repetición, algunos procesos obviamente son muchos más sencillos que otros, pero todos requieren entrenamiento.
Inicialmente los diferentes caminos neuronales son débiles e incluso pueden llegar a ser disconexos.
Sin embargo, mientras más se tienda a transitar dichos caminos, más éstos se fortalecen. No sólo la conexión necesaria entre las células se hace mucho más poderosa y óptima, sino que además se potencia la creación de mielina, una sustancia que en abundancia, facilita la conducción de impulsos eléctricos.

¿Qué Significa Todo Esto?

Simplemente que el talento no algo con lo que contamos de nacimiento, ni un regalo divino que se nos concede al llegar a este mundo.

El talento es simplemente un conjunto de habilidades y capacidades adquiridas con la creación y el fortalecimiento de diferentes caminos neuronales dentro de tu cerebro.

Una vez que comprendes este hecho, te das cuenta de que realmente puedes lograr todo lo que imagines que puedes lograr.

Todo lo que tienes que hacer se resume en los siguientes pasos:

1.-Tomar una indefectible decisión de desarrollar cierta habilidad.

2.-Empezar con ello, sin importar qué tan bueno o malo seas inicialmente.

3.-Atravesar el (duro) proceso de aprendizaje teniendo en cuenta siempre, que se requiere tiempo y esfuerzo para construir un poderoso camino neuronal.

4.-Continuar desarrollando la habilidad para fortalecer tus procesos neuronales cada vez más.

Recuerda además de que no existe un camino neuronal óptimo. Siempre hay lugar a mejoras. Esta es verdaderamente la razón por la cual siempre se están rompiendo records mundiales.

Muchas veces estos records son impuestos y rotos varias veces por la misma persona consecutivamente.

Deja de pensar que el talento es un regalo o un don que se recibe, o del cual se carece.

El talento es algo que puedes desarrollar y para lo cual es posible adaptar tus hábitos de forma que te resulte más fácil persistir.

Nunca dejes que tus creencias limitantes te impidan lograr lo que quieres (por ejemplo, la terrible creencia de que con el talento se nace), siempre ten en cuenta que es posible para ti, con la suficiente dedicación, llegar ser un experto en cualquier área.

Y si además dicha área es una que te apasiona, no dudes en que verás resultados, y que los verás rápido.

Una vez que tu cerebro empiece a reorganizarse para permitirte adquirir nuevos conocimientos y experiencias, serás una persona completamente distinta.

Mira el mundo ahora con libertad, date cuenta de que aquello que antes te limitaba, ahora te permitirá ser quien quieres ser. Pues no importará quien seas, de donde vengas, cuantos años tengas, ni cuál sea tu raza o género… siempre podrás ser alguien muy talentoso.

Ten la valentía de proponerte hoy mismo desarrollar tu talento en cualquier área específica de tu vida, y empieza a persistir en ello, anota tus progresos y ve como poco a poco mejoras. Esto sería algo así como desarrollo personal aplicado a habilidades específicas, algo muy interesante por cierto.

Finalmente, no olvides que todo esto lleva tiempo y esfuerzo. La reorganización neuronal, por más que quisiéramos no es inmediata, y te llevará algo de tiempo lograr ser el mejor, pero será simplemente cuestión de eso… de tiempo.

Posteriormente los demás empezarán a verte como alguien talentoso, y quizás lleguen a decirte que has nacido con “el don”. Para ese entonces, podrás compartir el conocimiento que adquiriste hoy, y enseñarles que no necesariamente esto tiene que ser así.

Fuente: Desarrollo personal www.sebascelis.com (Juan Sebastián Celis Maya)


EL EXPERIMENTO POLGÁR

László Polgár, un pedagogo húngaro, tenía muy clara su postura: se hace. Y en consecuencia, orientó toda su vida, y la de su familia, a demostrar que es así.
Este pedagogo escribió un libro, “¡Cría un genio!”, en el que exponía su teoría: cualquier niño, con una adecuada educación podría llegar a ser un genio en lo que se le enseñara. Y dejó abierta una puerta a una mujer que estuviera dispuesta a tener hijos con él, para demostrarlo.
Así es como László Polgár acabó casándose con una ucraniana, que se mostró muy interesada en su método, a la que llevó de vuelta a su país, Hungría. El experimento acababa de comenzar.

Obsesionado con el estudio de los genios de la historia y tras estudiar la biografía de cientos de intelectuales, 
László Polgár  creyó encontrar algo que muchos de ellos tenían en común: la especialización a muy temprana edad.

Por ello y sin detenerse demasiado a pensar en los problemas éticos y morales de su experimento se casó con una pedagoga que estaba interesada en el mismo tema y tuvieron tres hijas a las que sometieron a estudio para satisfacer sus curiosidades.


Desde el primer momento sus hijas no fueron a la escuela y su educación fue encaminada exclusivamente al ajedrez pues para Polgar era “un arte, una ciencia y una competición por la que los resultados del experimento se podrían medir“.

Con sólo cuatro años la primera de sus hijas -llamada Susan– creó sus propios problemas de ajedrez, de los cuales algunos se usan actualmente en las escuelas. Una década después, con quince años, era considerada la mejor jugadora de ajedrez del mundo según el sistema de puntuación Élö de la FIDE y durante los 22 años siguientes nunca bajó del tercer puesto.


Las hermanas Polgár


Sofia, la segunda de las hijas del matrimonio Polgár, asombró al mundo del ajedrez con sus resultados en el torneo de Roma ’89. Sus resultados fueron conocidos para los aficionados como “el saco de Roma“, ya que ganó el campeonato obteniendo una puntuación de 8.5/9, es decir, todas las partidas ganadas salvo una en tablas. Hasta el año 2006 fue la mejor puntuación jamás obtenido por una mujer en un torneo y uno de los mejores sin importar el sexo del jugador.

Todos estos resultados comenzaron a confirmar las sospechas de László con respecto a su teoría pero no consiguieron saciar su sed: quería una campeona del mundo y quería conseguirlo con su tercera y última hija, Judit.

Bobby Fischer y  Susan Polgàr





Judit Polgár no sólo resulto una magnífica jugadora de ajedrez sino que actualmente es la mejor jugadora de todos los tiempos conservando su primer puesto mundial desde hace varias décadas.


A los quince años consiguió ser el jugador más joven de la época en ser nombrado Gran Maestro Internacional, desbancando al mismísimo y recientemente fallecido Bobby Fischer. Ha jugado y ganado a los mejores, desde Gari Kaspárov hasta el actual número uno mundial Veselin Topalov.

También demostró su combatividad al denunciar la discriminación que sufría el ajedrez y negarse a jugar en torneos exclusivamente femenios: “[La ausencia de mujeres en el ajedrez] es un problema cultural, ya que se suele orientar a los niños hacia diferentes actividades según su sexo; es normal regalar a los niños un coche y a las niñas una muñeca. En ocasiones son los padres los que desvían a las niñas del ajedrez por considerarlo una actividad competitiva a pesar de que a muchas les guste”.



Actualmente a sus 32 años ocupa el puesto 43º del ránking de la FIDE siendo la única mujer de la lista y ostentando además el logro de ser la única mujer que ha llegado hasta el top diez.

Ahora bien, ¿se confirma con todo esto la idea de László Polgár…?. Es decir, el talento ¿nace o se hace?.

                                                               La Familia Polgár

jueves, 1 de octubre de 2015

El último Partido, 40 años de Johan Cruyff

Con motivo del 40 aniversario de la llegada de Johan Cruyff en el FC Barcelona -fue fichado el 13 de agosto de 1973-, él mismo y una serie de personajes ayudan a perfilar el retrato de un hombre que se ha convertido en un mito y en una leyenda vida.

Desde Majolin van der Meer, viuda de Armand Carabén el gerente del Barça que ficha Cruyff y quien le cuenta la realidad social y política que hay detrás del "más que un club" hasta Vicente del Bosque, pasando por Xavier Sala i Martín, Pep Guardiola, Xavi Hernández, Xavier Folch, Magda Oranich, Ferran Adrià, José Carreras o Jordi Cruyff, opinan sobre el ex jugador, ex entrenador, ex seleccionador, amigo, padre, maestro, que aplica su particular filosofía de la vida en todos los temas tratados: el Barça, la política, la solidaridad, Cataluña y los catalanes, el liderazgo, etc., sin rehuir en ningún momento de hacerlo de una manera totalmente abierta y desinhibida.



domingo, 30 de agosto de 2015

El laboratorio de Carolina Marín

Fernando Rivas El entrenador de la doble campeona del mundo de Bádminton explica algunos de los secretos sobre el trabajo que hay detrás de sus éxitos. Un trabajo duro y en equipo.


Fuente: www.elconfidencial.com

Carolina Marín ya puede presumir de ser una de las deportistas más importantes de España. La onubense es historia del bádminton nacional después de conseguir recientemente su segundo título de campeona del mundo, un logro sólo al alcance de los mejores jugadores de todos los tiempos, un escalón que ya ha alcanzado Carolina. Y buena parte del éxito tiene que ver con su lado más desconocido: su 'laboratorio'.

Para ser la mejor del mundo, no sólo hay que tener las cualidades y entrenarlas, sino que es necesario estar rodeado de los profesionales más preparados que sean capaces de extraer la esencia del deportista. Y eso es, precisamente, lo que ha ocurrido con Carolina Marín que, junto a un equipo técnico realmente puntero encabezado por Fernando Rivas, consiguió derribar la puerta de la historia con un éxito nunca antes imaginado.

"Lo que ha conseguido Carolina es un hito para el bádminton español y mundial. En la historia de este deporte, hay siete bicampeones del mundo y, entre ellos, sólo un deportista que no es chino: ésa es ella", confirma Rivas a El Confidencial. Y, para lograrlo, la base sobre la que se sustenta no es otra más que el trabajo y la persistencia, todo ello ayudado de análisis exhastivos de partidos y rivales para lograr el oro en el Mundial disputado en Yakarta.


Mucho trabajo, esfuerzo y dedicación sobre la pista para ser la mejor jugadora de bádminton de momento: "Es una deportista muy competitiva y con mucha profesionalidad, que tiene mucha implicación en los entrenamientos tanto técnicos como tácticos. Nunca antes en mi vida había visto a alguien entrenarse así de duro para conseguir los objetivos que nos marcamos en los entrenamientos", confirma Fernando Rivas. Casi nada.

Pero el entrenamiento no es lo único que ha hecho de Carolina la estrella que es hoy en día. El trabajo meticuloso de su equipo técnico ha sido básico para su victoria, en especial tras la lesión sufrida en su pie derecho. A falta de algo más de un mes para el gran torneo, la onubense se veía lastrada por una rotura por estrés que ni tan siquiera la permitía mantenerse en pie. Llegó el momento de entrenar la imaginación para triunfar.

En vista de que no se podía pulir el cuerpo, había llegado el momento de hacerlo con la mente. "Se decidió incluir un entrenamiento de práctica imaginada para visualizar los ejercicios e incluso simular partidos mentalmente con todo el equipo", confiesa su técnico. Análisis de posibles jugadas, movimientos de las rivales y todo tipo de datos estadísticos completaban los entrenamientos, gracias al trabajo de un equipo que "ha dado mucho por muy poco".

Una vez solventada la lesión, sólo había que llevar a cabo un cambio en Carolina: "Hacer diferentes rutinas para que aguantara las jugadas más largas". Tras conseguirlo, la manera de trabajar a lo largo del campeonato fue similar a la del resto de torneos. O, lo que es lo mismo, preparar a la onubense partido a partido para tratar de improvisar lo menos posible en pista, para que tuviera aprehendidos conceptos y soluciones mecánicas en pista.

Proyección de partidos simulados

"Antes de salir a pista, siempre realizamos el mismo protocolo: analizamos los datos de las rivales, realizamos un partido simulado con un proyector y hablamos de algunas de las situaciones de juego que se pueden dar", confiesa Rivas. Pero no es lo único que se valora: "También hablamos de cómo se siente, de posibles problemas que puedan surgir en el partido y de cómo solucionarlos". Que no haya mucho espacio para enfrentarse a lo desconocido.

Todo esto, sumado al talento natural de Carolina y a su predisposición para seguir mejorando, han dado lugar a que la española sea historia viva del deporte mundial. Tanto en categoría masculina como femenina, en toda la historia del bádminton sólo siete jugadores han logrado un bicampeonato mundial, siendo Marín la única europea en lograrlo. De sus éxitos, mucha culpa tiene su equipo técnico, el mismo que de "mucho por muy poco".


sábado, 15 de agosto de 2015

Vídeo Motivación: Escena Million Dollar Baby

"Hay magia cuando sigues luchando más allá de tu resistencia. La magia de darlo todo por un sueño que nadie más ve a parte de ti."
(Million Dollar Baby)





Pequeña Sinopsis:

Después de haber entrenado y representado a los mejores púgiles, Frankie Dunn (Clint Eastwood) regenta un gimnasio con la ayuda de Scrap (Morgan Freeman), un ex-boxeador que es además su único amigo. Frankie es un hombre solitario y adusto que se refugia desde hace años en la religión buscando una redención que no llega. Un día, entra en su gimnasio Maggie Fitzgerald (Hilary Swank), una voluntariosa chica que quiere boxear y que está dispuesta a luchar denodadamente para conseguirlo. Pero lo que más desea y necesita es que alguien crea en ella. Frankie la rechaza alegando que él no entrena chicas y que, además, es demasiado mayor. Pero Maggie no se rinde y se machaca cada día en el gimnasio, con el único apoyo de Scrap. Finalmente, convencido de la inquebrantable determinación de Maggie, Frankie decide entrenarla.



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lunes, 29 de junio de 2015

Vince Lombardi; Sus claves del éxito y el segundo esfuerzo

Lombardi fue unos de los primeros coach de Estados Unidos, centró su labor en la dirección de equipos de fútbol americano donde consiguió las dos primeras Super Bowl con un equipo de calidad media. Después trasladó sus enseñanzas al campo de liderazgo y de la motivación.


"La diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario es precisamente ese extra, el secreto de la excelencia es excederse, dar un Segundo Esfuerzo cuando todo parece indicar que estamos al límite"



LAS CLAVES DEL ÉXITO DE VINCE LOMBARDI


1) El tema de bajar los brazos o darse por vencido.

Lombardi decía que la diferencia entre una persona exitosa y los demás no es la falta de fuerza, ni de conocimientos, sino más bien de voluntad y agregaba: “El trabajo más duro, es el de no rendirse”. Esta es una idea que volverá a aparecer en los siguientes puntos clave, y que personalmente me parece fundamental. ¿Recuerdas cómo fue el proceso de aprender a ir en bici? Una caída, dos, tres, cien… pero persististe. ¿Y cómo está siendo tu proceso de desarrollo personal?  Miedo a la derrota, experiencias pasadas negativas… ¿Cómo manejamos todo esto? Tratando de individualizar los errores y encontrando las causas con la mayor claridad posible. 



2) El derecho a triunfar

“Una vez tu renuncias una primera vez, se te hará un hábito”. La realidad es que todos tenemos derecho a triunfar en la medida que estamos dispuestos a pagar el precio que el triunfo requiere, es decir en la medida que estamos dirigidos al esfuerzo, a la dedicación, al sacrificio para llegar a la meta buscada.



3) La actitud

La derrota puede ser un escalón o un obstáculo en el camino de tu vida, según sea tu actitud positiva o negativa, esto es lo que le confiere al tema de la actitud tanta importancia especialmente entre la gente que trata con otros, sean estos usuarios, clientes, colegas… Decía Lombardi en relación con este punto: “Muéstreme a una persona que “sabe” perder, y yo le mostraré que el gran perdedor es Ud.”



4) El camino para lograr el éxito

También elegimos pagar el precio que demanda el camino de alcanzar el éxito. Sería ingenuo pensar que la elección que tomemos no afectará a partes importantes de nuestras vidas, que no demandará esfuerzo, tiempo, sacrificios. Decíamos que el éxito es una elección, recordemos lo de más arriba.

“Ganar no sólo es un pensamiento, sino es todo en lo que hay que pensar. Usted no gana de vez en cuando; usted no hace las cosas correctas de vez en cuando; usted las tiene que hacer bien constantemente. Y esto, le creará un hábito que lo llevará a la victoria. El espíritu, la voluntad de ganar, y alcanzar la excelencia, son las cosas que perduran. Estas cualidades son mucho más importantes que los sucesos que ocurren.” Chapó, Vincent.



5) El tema de los ganadores y los perdedores

– Cuando un ganador comete un error, dice: “Yo me equivoqué”, y aprende del error.

– Cuando un perdedor comete un error, dice: “No fue mi culpa”.

– Un ganador se compromete y actúa en consecuencia, su palabra tiene valor, para él y ese valor es reconocido por los demás.

– Un perdedor hace promesas pero no actúa para lograr concretarlas y saca disculpas para no hacerlo, excusas que los demás perciben como lo que son, excusas.

– Un ganador escucha, comprende y responde proactivamente generando soluciones para que las cosas se hagan.

– Un perdedor sólo espera hasta que le toque su turno para hablar y como sólo se escucha a sí mismo tiende a no escuchar lo que los demás dicen.

– Un ganador respeta y escucha a todas las personas y aprende de ellas.

– Un perdedor se resiente con los que saben más que él y trata de encontrarles sus defectos y ponerlos en evidencia.


6) Sepa hacer aquello que pretende hacer

Todo desarrollo lleva su tiempo, ningún maestro nació enseñado. El tiempo para aprender el qué, los cómo, los por qué, para desarrollar las destrezas para aplicar lo aprendido, el tiempo para madurar los nuevos parámetros… el tiempo de preparación es imprescindible.

Hace ya mucho tiempo que sabemos que sin preparación no hay resultados que permanezcan: preparación, táctica, estrategia. Estos son los tres puntos básicos para una actuación excelente, en ocasiones el sentido común es el menos común de los sentidos, no lo olvidemos: podemos aprender a hacer aquello que en un momento dado nos parece imposible o muy difícil. ¿Recuerdas aquellas cosas que te parecían tan complicadas y que sin embargo llegaste a dominar?



7) Las etapas de la preparación

Como en cualquier proceso de aprendizaje de una habilidad, la preparación tiende a seguir las conocidas cuatro etapas generales básicas del aprendizaje:

7.1) Incompetencia inconsciente, no sólo ignoras lo que has de hacer, sino que además no tienes ninguna experiencia en ello. Cuando comenzamos el aprendizaje de muchas actividades nos sentimos perdidos.

7.2) Incompetencia consciente, has empezado a probar y han comenzado los problemas, las cosas no son tan simples como las habías imaginado en un principio, es una etapa incómoda pero también es la etapa donde más se aprende. Muchas veces es una etapa muy creativa, sin embargo es la fase donde muchos se desmoralizan y renuncian, si no tienen un buen entrenador (o coach, o profesor) que nos conduzca y nos oriente.

7.3) Competencia consciente, ya eres capaz de hacer las cosas, sabes qué es lo que hay que hacer y cómo hacerlo, pero aplicas mucha atención a cada cosa que haces, a cada detalle. Es la etapa en que uno se esfuerza y consigue sacar las cosas.

7.4) Competencia inconsciente: las habilidades y destrezas se convierten en parte de ti, como si fueran un hábito, no necesitas pensar las cosas para hacerlas, te ves más suelto y seguro. Es la etapa donde algunos se estabilizan y crecen, siguiendo preparándose para nuevos desafíos y otros se confían porque creen que se las saben todas y se dejan estar, es en ese caso el “morir de éxito” o como se suele decir ya “creerse el rey del mambo”. No concibo a ninguna de las personas con más éxito que conozco que no haya dejado de esforzarse y de seguir aprendiendo.



8.) La condición física

Uno de los temas en que hace hincapié Vince Lombardi, es en la condición física de la persona que tiene que encarar cualquier reto.


La aptitud física se sostiene sobre dos pilares: en uno de ellos se encuentran la condición anatómica y la fisiológica, mientras que en el segundo se sitúan lo que denomina la condición motora, la nerviosa y psicosensorial y las habilidades o destrezas.

El término condición hace referencia a la capacidad o habilidad de mejorar con el tiempo una cualidad para desarrollar un trabajo encomendado. Llamamos "aptitud" a la relación entre la tarea a realizar y la capacidad de realizar la misma. Desarrollando la condición física, mediante el trabajo de cada una de sus cualidades, se puede lograr modificar la aptitud física.

Toda persona posee como capacidades físicas a la fuerza, la resistencia, la flexibilidad, la coordinación y la velocidad. Estas cualidades básicas están desarrolladas de forma diversa en cada persona de acuerdo con el esfuerzo que debe realizar diariamente o en su actividad. El estado individual de esas cualidades es el que determina la condición física individual.

Lombardi decía que; "a igualdad de posibilidades el equipo que obtenía la victoria era el que tenía la mejor condición física", estaba convencido que la condición física influye sobremanera en la fuerza y la confianza que un hombre pueda tenerse.

Aunque sabía claramente que no era lo único, por ello su comentario: “…las batallas en la vida no siempre las gana el hombre más fuerte o más rápido, tarde o temprano el hombre que gana, es el hombre que piensa que puede ganar”.

Ambas reflexiones son igual de importantes y una va en relación con la otra.


9) Firmeza mental

Todos reconocemos sin mayores esfuerzos la importancia del querer, el poder y el hacer, las reconocemos en nuestra vida privada, en nuestra vida de relación con los demás, en el desarrollo de nuestra actividad. Sin embargo, cuando analizamos nuestra propia vida, retrospectivamente nos damos cuenta que no siempre lo que hicimos tuvo que ver con lo que podíamos o con lo que queríamos.


Así vemos que hemos perdido oportunidades, posibilidades, opciones y la mayoría de las veces no sabemos bien porqué, como si nuestro destino fuera manejado por alguien externo a nosotros, que moviera los hilos sin considerar nuestra intervención.

Muchas veces, hablando de las posibilidades de desarrollo que presenta nuestro sistema me encuentro con gente que me dice –yo quería cambiar mi vida rutinaria, tener un horizonte ilimitado y sólo logré meterme en otra rutina-. Otros dicen –lo intenté pero no pude, los obstáculos me vencieron prematuramente, la gente me cansó-. Algunos más plantean –una cosa es, lo que uno ve al principio, pero después las cosas son diferentes, demanda demasiado esfuerzo-. Y así podría seguir por horas, hablando de comentarios de gente que como diría el poeta, resultaron “con rumbos a la gloria y derrotados, vencidos a la luz, pero vencidos” habiendo perdido una oportunidad única de lograr lo que buscaban, muchas veces desalentados, resentidos, confusos.



10) No siempre queremos todo lo que queremos

Querer algo realmente es mucho más que una expresión de deseo, es la verbalización de una idea, de una pasión, de algo que nos fascina y atrae. Es algo que intentaremos por medio de los conocimientos, el entrenamiento, la experiencia, la observación, transformarlo en poder para luego llegar a hacer las cosas que soñamos.

Parafraseando a Lombardi: “La calidad de la vida de una persona es directamente proporcional a su compromiso para la excelencia, sin considerar qué campo fue elegido para el esfuerzo de lograrlo”. Otra manera de verlo es: ¿lo quieres de verdad? ¿lo deseas auténticamente? Está en tu mano, quieres, puedes y en estos consejos esperamos que encuentres inspiración.



11) Siempre respete al oponente


Si intentas motivar o inspirar a otra persona o a un grupo, actúa como querrías que lo hiciesen ellos, sin ninguna duda tu conducta y actitud de liderazgo tiene un efecto directo sobre el mismo, tu gente toma ejemplo de tus actitudes y de las acciones que observan en ti, tu ejemplo modelará a su gente.  


Por ello no sólo deberemos pensar en qué tenemos, si no en qué necesitan los demás y por ende, adquirir los conocimientos y percepciones necesarios para motivar a los demás en función de una visión común que se transforme en una misión y actúe como motor. ¿Te suenan la empatía, la comunicación emocional, la persuasión, la mediación? 


12) Todo requiere el constante esfuerzo de ganar

Decía Lombardi que ganar no sólo es un pensamiento pasajero; debe estar presente todo el tiempo. Tu no ganas de vez en cuando, tu no haces las cosas correctas de vez en cuando, tu tienes la posiblidad de hacer tu trabajo bien constantemente. El ganar es un hábito, desafortunadamente perder también lo es.

Ganar es avanzar, de hecho siempre que nos involucramos en una acción, accedemos a un avance. El resultado es a veces positivo, a veces negativo, pero siempre accedemos a un avance. Lo hacemos por acción o por omisión. Es decir, actuamos para que las cosas ocurran o no hacemos lo necesario para que esto pase. Muchas veces, de acuerdo a cómo actuamos será el resultado obtenido. 


Como menciona Lombardi, que sólo en el diccionario, la palabra éxito figura antes que trabajo. No siempre el trabajo generará los resultados buscados, pero creemos realmente, que sin trabajo, es muy difícil lograr resultados que permanezcan en el tiempo.


13) El ingrediente para hacer las cosas

Para poder hacer algo, es necesario de forma imprescindible intentarlo y el intentarlo es una de las facetas más complejas de nuestro obrar y tiene muchísimo que ver, con la actitud que asumamos ante aquello que nos proponemos hacer. Muchas batallas se pierden antes de comenzar, sólo porque los que las encararon no se creían capaces, no pensaban que podían, estaban pensando más en qué harían cuando fracasaran que en qué harían al lograrlo. La actitud que asumamos, será el ingrediente básico para lograr los resultados.

Decía Lombardi: “Si tú crees que estás derrotado, lo estás; si tú crees que no te atreves, no lo harás. Si te gusta ganar, pero crees que no puedes vencer, es casi un hecho que vas a perder. Si tú crees que vas a perder, estás perdido; porque en este mundo encontramos que el éxito empieza en la voluntad del triunfo”.



14) El segundo esfuerzo.

Vincent Lombardi se dio a conocer a través de la película “El segundo esfuerzo” de Ray Sheridan. Él planteaba que el segundo esfuerzo, es aquel esfuerzo adicional a realizar, cuando ya parece que no se puede hacer más. 


Lombardi invitaba a sus jugadores a dar el "extra" en los momentos de mayor presión o cuando se sentían derrotados. "La diferencia entre lo ordinario y lo extraordinario es precisamente ese extra, el secreto de la excelencia es excederse, dar un Segundo Esfuerzo cuando todo parece indicar que estamos al límite". Años más tarde, la mayor parte de los entrenadores de este deporte, tomaron esta frase como la motivación esencial para sus escuadras. 

                                         

Dedicados a hacer el segundo esfuerzo, muchas personas comunes pueden llegar a ser personas sobresalientes. Muchas veces mirando a los jugadores de fútbol, se observa ese segundo esfuerzo y los resultados que obtienen. Cuando a pesar de las faltas con que los cosen, rehúsan caer y siguen corriendo hasta llegar a marcar el gol. Messi puede ser linchado a patadas y trata de seguir avanzando. Rafa Nadal o David Ferrer se dejan la piel por devolver todas las bolas. Y son de los mejores en lo suyo.

Se ve así como la persona que hace un segundo esfuerzo, hace una nueva tentativa, logra un nuevo tanto, persiste en lograr una nueva cita, realiza una nueva invitación, se lanza a una nueva aventura… En otras palabras, toma la ofensiva, recobra la pelota y ataca al adversario. Esto significa hacer otro intento, hacer otra carrera, hacer un impulso más para vencer la resistencia del oponente.

El segundo esfuerzo es no rendirse cuando uno cree que no puede más, pero que al no hacerlo se demuestra a sí mismo y a todos, que la voluntad, la pasión y el deseo de ganar son los ingredientes de conseguir algo. 


15) La última clave

“Después de que los aplausos han amainado y el estadio está vacío, después de que los titulares han sido escritos y después de que estás de regreso en la tranquilidad de tu habitación, el anillo de campeonato ha sido puesto sobre el tocador y toda la pompa y fanfarria se han desteñido, las cosas perdurables y valiosas son: la dedicación para la excelencia, la dedicación para la victoria, y la dedicación para hacer el mayor esfuerzo que nosotros podamos hacer con nuestras vidas, para lograr del mundo un mejor lugar para vivir”. Vincent Lombardi.


  

EL SEGUNDO ESFUERZO




domingo, 7 de junio de 2015

Pablo Laso y sus claves para triunfar.

El camino al éxito ha sido tortuoso. Su llegada al Real Madrid hace cuatro años provocó manifestaciones de protesta y encuestas en las que el 80 por ciento de los aficionados blancos se mostraban en contra de su fichaje. Querían a alguien con más nombre, que los ilusionara más que un técnico sin palmarés y con apenas experiencia en la élite. Pero Laso, lejos de dejarse amilanar, hizo del desafío una causa. Tenía clara la filosofía de trabajo, le sobraba entusiasmo y estaba entrenado en la perseverancia.



Estas son sus claves para triunfar:

CONSTANCIA:

"Lo importante es tener las ideas claras" «Vivimos pendientes de los resultados. Pero las cosas necesitan su tiempo. Yo llevo cuatro años en el Real Madrid, he tenido días muy buenos, días malos, pero al final siempre he tenido la idea clara de lo que quería... y eso es lo que me ha mantenido. Yo tenía un punto de partida, una filosofía de juego: querer ser atractivo, agresivo y optar por el campo abierto. Y he seguido fiel a ella».

FILOSOFÍA:

"Es la mezcla de tu idea y el talento que tienes a tu disposición". «Un entrenador o el director de un grupo de personas debe tener en cuenta que tiene un equipo con unas características determinadas y es importante valorarlas para saber lo que quieres conseguir de él. Si tienes jugadores muy defensivos, probablemente no puedas jugar al ataque, y viceversa. Entonces, la filosofía del juego viene marcada por tu idea de lo que debe ser un equipo y por el talento de los jugadores que tienes».

AMBICIÓN:

"No puedes dejarte arrastrar por los resultados, pero todos competimos para ganar"
. «No nos engañemos, todos competimos para ganar. Al final, tu satisfacción es ganar. Los resultados determinan un buen o un mal trabajo. Eso algo que debemos aceptar. Pero no debes dejarte arrastrar por los resultados; si no, fracasarás. Ojo, además, ningún equipo del mundo gana siempre. Lo que sí puedes hacer es luchar siempre. Mantener la ambición y el deseo».

APRENDIZAJE:

"Aprendes más de las derrotas; la victoria tapa los problemas". «Siempre se aprende más de las derrotas, porque muchas veces el éxito tapa los problemas. Las derrotas, en cambio, te obligan a revisar todo lo que has hecho. Pero no debería ser así, incluso en la victoria deberías pensar en el futuro y en las cosas que hay que mejorar».

AUTOESTIMA:

"Nunca he dudado de mí". «Aunque es verdad que el éxito eleva tu autoestima, la confianza en ti mismo no debe depender nunca del resultado. Ni eres tan bueno cuando ganas ni tan malo si pierdes. En el deporte profesional nada es fácil, pero yo nunca he necesitado más respaldo del que he tenido. Nunca he dudado de mí. No necesito un título que me refrende».

ORGULLO:

"Lo importante no es venderte, sino saber quién eres". «Imagino que saber venderse es importante, pero en mi escala de valores no lo es tanto. Yo no voy a cambiar, no me va a salir pelo ahora ni voy a ser más alto. Desde que soy un crío el baloncesto ha sido mi vida, he jugado casi 20 años al máximo nivel y estoy muy orgulloso de mi carrera tanto de jugador como de entrenador. Lo primero que tienes que hacer es sentirte orgulloso de ti mismo. Yo no necesito venderme para que mi trabajo se vea más recompensado o alabado. No es una de mis prioridades».

SUPERACIÓN:

"Si te conformas, te comen". «Cuesta mucho más mantenerse que llegar... porque es un ejercicio de inteligencia. En el deporte y en todo en la vida se cierra una puerta, se cierra un campeonato y se abre otro. Siempre hay alguien que quiere ganarte y por eso es fundamental mantener el hambre competitiva, la ambición de ser mejor. Hay valores como la ilusión, el trabajo, la fe, el creer, que dependen de tu inteligencia. Si te conformas, vendrá alguien que te superará».

COMPAÑERISMO:

"Es obligatorio entender que somos un equipo"«En un grupo es muy difícil que todo el mundo sea igual, hay talentos más individualistas y otros más de equipo. Como entrenador es obligatorio hacerles entender que, al final, son personas antes que estrellas. Para mí, mis trece jugadores son trece estrellas, pero al final el que gana es el equipo, ningún jugador va a ganar nada él solo».

AUTORIDAD:

"No tiene nada que ver con imponer tus ideas". «No creo que yo pierda autoridad por escuchar a los jugadores. Normalmente los que más me enseñan son ellos. Estoy muy alerta a lo que proponen porque al final la enseñanza es del que juega. Yo he sido jugador y lo sé. A veces debes corregirles, claro, pero no creo que la autoridad sea imponer tus ideas. Los que juegan son ellos».

RESPETO:

"No somos máquinas. Mi teléfono está abierto siempre a los jugadores". «Para mí, gestionar los egos tiene una solución muy sencilla, que es respeto. Si existe un respeto entre las partes, al final los egos van a ir reconduciéndose. Yo puedo respetar ciertas cosas, pero otras no porque hacen daño al grupo. Siempre les digo a mis chicos que tienen mi teléfono abierto para lo que quieran. Sé que un jugador puede tener una niña enferma o un problema familiar que afecta a su trabajo. Muchas veces pensamos que los deportistas son máquinas y no es así. Y cada uno es diferente. Para uno puede ser muy importante su familia y para otro lo son sus amigos. Uno viene de los Estados Unidos, otro de Lituania, otro de Túnez... Hay que saber respetar a todos y valorarlos con sus diferencias».

PRESIÓN:

"Nunca la he sentido. Se compensa con pasión". «Nunca he sentido la presión. Me la quité muy pronto, cuando era jugador, y eso me ayudó a saber manejarla después. Depende de la pasión con la que hagas las cosas. Yo tengo la gran suerte de que el baloncesto es mi vida, es mi medio desde que tengo 16 años, que debuté en la ACB. Enfrentarse a ciertas cosas depende mucho de la pasión con la que lo hagas. Y a mí este deporte me apasiona».

CONFIANZA: 

"Yo no intento convencer a los 'jefes". «Yo no intento convencer. Yo tengo que hacer un trabajo en el que creo y estoy abierto a que me puedan decir nuevas cosas. Yo siempre estoy abierto a aprender. Esto cambia muy deprisa y estás obligado a mejorar siempre. No es una meta mía el levantarme y decir 'tengo que convencer a...'. Tengo que demostrarle con hechos, para que él mismo se convenza».

DESCARO: 

"Se puede convencer a la gente de hacer las cosas de otra forma". «Soy muy aficionado a la serie El mentalista, me gusta la actitud del protagonista. Tengo hasta frases apuntadas. Hay una que menciono siempre, que me hace gracia y muestra dos maneras de entender la vida. Llega el protagonista a un sitio, aparca el coche y le dice un policía: '¡Oiga, no puede aparcar ahí!', y él le responde: 'Poder, sí puedo', y se va. Que luego le multen es otra cosa. Por un lado, está la prohibición y, por otro, intentar convencer a la gente de que se pueden hacer las cosas de otra forma».

VISUALIZAR:

"Aunque no se lo crean, hago ejercicios de yoga antes de los partidos" Mi mujer es profesora de yoga. Yo no lo practico, pero sí me gusta hacer ejercicios de respiración y visualizar lo que puede ocurrir durante el partido. Busco tranquilizarme para transmitir al equipo lo necesario en cada situación. Unas veces hay que transmitirles que estás nervioso o que vean la difi cultad del objetivo, y otras que estén tranquilos. La idea es tener un momento conmigo mismo para anticiparme a lo que va a pasar en la competición. No siempre lo consigo».

TEMPLANZA:

" Es difícil saber cuándo apartarte" a vida son ciclos. Uno no puede vivir pensando en la renovación. Si actúas así serías corto de miras, no disfrutarías... y probablemente, como resultado, no te renovarían. Pero también es difícil saber cuándo debes apartarte. Mi mayor error como deportista fue abandonar el Madrid en 1998. Se produjo una situación absurda y me fui. Al poco tiempo destituyeron al entrenador [con el que Laso no se entendía] y ahí podía haber seguido yo. Pero me calenté y me fui al Cáceres en lugar de tener paciencia».

No preparo las broncas. Me salen.

Sé que algunas de mis broncas se han hecho famosas, como la del tiempo muerto de la Euroliga. Lo curioso es que, cuando llegué a casa ese día, mi mujer me dijo: 'Te han sacado en un tiempo muerto en un plan...'. Y mi hijo de diez años soltó: 'Uy, pues si yo a papá le he visto en casa algunas mucho peores...'. Es algo que me sale. No soy una persona que piense: 'Tengo que echar una bronca porque va a cambiar algo'. No lo llevo pensado, sale en un momento. Intento que el equipo se mantenga dentro de los parámetros técnicos y tácticos que hemos preparado. Y, además, yo he sido mucho más duro con mis jugadores sin gritar».

BUEN ROLLO:

"¿Rencor? Ninguno. Si nos critican, es que estamos vivos". «A los que se manifestaron contra mi fichaje no les diría nada, porque alguno de ellos incluso ha venido a mí para decirme lo equivocados que estaban y que entendiera que nunca fue una manifestación contra mí, sino contra una situación que se producía entonces en el Real Madrid. En mi presentación dije que si había manifestaciones significaba que estábamos muy vivos y lo sigo creyendo. Acepté un reto y una responsabilidad muy grandes y lo hice porque me creía capacitado. Que hayan pasado cuatro años de aquello es señal de que algo hemos hecho bien».




Fuente: www.finanzas.com

lunes, 1 de junio de 2015

La gestión del talento

Diez lecciones de los mejores entrenadores del mundo para dirigir una empresa:



La gestión del talento es uno de los grandes retos a los que se enfrentan todos los dirigentes. Atraer y retener a los mejores trabajadores es una labor compleja, en la que el sueldo es un factor necesario pero no suficiente.

El deporte es uno de los campos en los que mejor se puede observar la importancia de la correcta gestión del talento. Son muchas las lecciones que se pueden apreciar en la competición deportiva, para luego adaptarla a la empresa, como asegura Mike Forde, exdirector de operaciones en el Chelsea entre 2007 y 2013, en un artículo en el Financial Times. Los grandes clubes de fútbol, por ejemplo, destinan gran parte de sus ingresos a pagar a sus trabajadores, los futbolistas: chicos jóvenes, ricos, internacionales, con grandes egos y difíciles de dirigir, en general.

Los entrenadores son, por tanto, gestores de talento. El prestigioso diario económico recoge las lecciones que algunos de los mejores entrenadores del mundo ofrecen a los gestores de la empresas, a través de su experiencia en los banquillos.

1. El talento suele ir acompañado del ego

"Los mejores jugadores tienen un profundo conocimiento de su carácter especial, de su talento único, que va más allá de la arrogancia", apunta Carlos Queiroz, ex entrenador del Real Madrid durante la época de 'Los Galácticos'. En definitiva, los grandes talentos saben que son imprescindibles, lo que les permite romper las reglas del comportamiento. Un gran ego mal gestionado puede acabar con un equipo, pero son imprescindibles si se quiere crecer. Si un dirigente solo quiere soldados obedientes tendrá que renunciar a ciertos objetivos.

En definitiva, ningún jugador es más grande que un club, pero un club debe ser lo suficientemente grande como para dar cabida a todo buen jugador. Gus Hiddink, entrenador holandés con una gran trayectoria, se encontró en el PSV con un gran jugador, pero con un carácter complicado: Romario. El delantero brasileño se pasó demasiado tiempo en Río de Janeiro celebrando el carnaval, se saltaba comidas, entrenaba menos... Hiddink le consentía esta actitud con esfuerzo, defendiéndole de otros jugadores que denunciaban la injusta situación. Romario comprendió que para compensar debía dar la cara en los partidos, y así lo hizo.

Guus Hiddink

2. Buscar talento que se quieran superar

Algunos jugadores rinden por debajo de su potencial por inmadurez, falta de disciplina, poco compromiso o falta de atención. La clave está en encontrar el momento en el que el jugador está a punto de explotar, como apunta el entrenador de los San Antonio Spurs, Gregg Popovich. El cambio puede producirse al llegar a cierta edad, al formar una familia o al experimentar una serie de fracasos. "El punto en el que se quieren superar a sí mismos", lo denomina Popovich. Es cuando conocen y aceptan sus límites, empeizan a escuchar, mejoran en los entrenamientos y aceptan que deben cuidar su cuerpo.

Gregg Popovich

3. Recompensar el sacrificio por el equipo

Los grandes talentos quieren el éxito para sí mismos, pese a competir en equipo. Cada jugador quiere ser protagonista representando su papel preferido. El exfutbolista Boudewijn Zenden, que jugó en el Barça o el Chelsea entre otros equipos, cuenta el caso que sufrió en la Eurocopa del año 2000. Competía por la posición de extremo izquierdo con Marc Overmars, y su compañero se negó a jugar por la derecha. En el primer partido del torneo Overmars empezó en su puesto natural, y Zenden aceptó jugar por la derecha. "Fueron los peores 45 minutos de mi vida", explica. Cuando pensaba que lo iban a cambiar, Frank Rijkaard, entrenador de aquel equipo, quitó a Overmars, puso a Zenden en su posición natural, y el partido acabó con una victoria por 3 a 0. "Al recompensar el sacrificio de Zenden, el entrenador estaba alentando a otros a sacrificarse por el equipo", apunta Forde.

Frank Rijkaard


4. El talento no se domina

El talento no se puede dominar. Los grandes talentos ganan partidos, o se sientan al lado del presidente de una compañía y toman el volante. Un buen gerente acepta esta situación, sin tratar de destacar su liderazgo o dominar el talento. Pep Guardiola, entrenador del Bayern de Munich, evita entrometerse en el vestuario, que considera territorio de los jugadores, según el periodista Martí Perarnau.

Históricamente, a los entrenadores se les compara con generales, pero en la actualidad se parecen más a directores de cine que tratan de engatusar y convencer en lugar de mandar. El objetivo es ganar, no enfrentarse a los egos.

5. No es necesario motivar

La labor de un directivo no es dedicarse a motivar a los grandes talentos, pues estos se motivan solos. "Nuestro trabajo es no desmotivar a los jugadores, ponerles los retos y las metas que los grandes talentos necesitan", explicaba Carlo Ancelotti. Cuando se fue del Barcelona, Guardiola lanzaba una reflexión parecida: "No es que no haya logrado motivarlos, es que no he logrado seducirlos".

De hecho, antes de las grandes citas incluso es necesario rebajar la extramotivación. El mítico entrenador del Nottingham Forest, Brian Clough, a veces distribuía cervezas en el autobús a los jugadores para que se relajasen, aunque hoy por hoy esa práctica deja mucho que desear nutricionalmente.

Brian Clough

6. Confianza

La confianza es un valor fundamental entre personas que tienen que trabajar juntas. No es necesario que se lleven bien o que sean amigos, sino que confíen en el talento del otro. Es lo que pasó en el Manchester United en la década de los 90, en el que Teddy Sheringham y Andy Cole se odiaban, pero sabían que podían confiar en el talento del otro.

Teddy Sheringham y Andy Cole
7. Enseñar al talento

En muchas empresas los directivos se esfuerzan en mejorar el trabajo de las personas incompetentes, dejando de lado a las personas más valiosas, sabiendo que funcionan bien. Es una oportunidad perdida, según Forde, pues generalmente la gente con más talento tiene gran capacidad de aprendizaje y deseos de mejorar. De hecho, son muchos los profesionales que se decantan por una empresa y otra en función de lo que puede crecer en ella.

Los buenos dirigentes crean una cultura de aprendizaje que permite a todos mejorar. Es el caso del entrenador del Arsenal, Arsene Wenger, que ayuda a los jugadores a conocer habilidades que incuso ellos mismos desconocían. "Yo creo en ti", es muchas veces la frase que necesita un profesional para empezar a crecer y dar lo mejor de sí mismo.

Arsene Wenger

8. Precaución para reclutar

Hay que ser muy precavido a la hora de fichar a nuevos talentos. Los equipos son instituciones muy frágiles que se pueden romper al introducir, por ejemplo, un jugador indisciplinado que no respete las normas o acabe con la cultura de equipo, que además puede provocar que el talento del que ya se dispone se vaya. En 2008 el Chelsea tuvo la oportunidad de fichar al delantero Adriano, un gran talento, pero tras investigar su estilo de vida, el club dudó sobre su disciplina y se echó atrás. Su carrera acabó yéndose al garete.


Adriano

9. Aceptar que el talento se va

Las personas de gran talento no quieren un trabajo para toda su vida. Las empresas son solo vehículos para desarrollar su talento, a la espera de ir a un lugar mejor. Un buen directivo debe buscar la productividad, no la lealtad. Un buen gerente tiene que mantener el talento el mayor tiempo posible, mientras se prepara para su salida. Nicolás Anelka se unió al Bolton en 2006, el club de menor nivel de los que había estado nunca. Durante las negociaciones, los directivos le dijeron que solo querían que estuviera en su club dos años, pues esperaban que metiese 40 goles en ese tiempo y que un club más grande quisiera ficharle. Y sucedió: el jugador brilló y dos años después lo fichó el Chelsea.

Nicolás Anelka

10. El pico de forma

Un buen dirigente debe calcular cuál es el pico de forma de los integrantes de sus equipos. Los futbolistas suelen alcanzar ese tope sobre los 28 años, cuando las piernas aún se mantienen jóvenes y la cabeza ya tiene experiencia. Frank Arnesen, director técnico del Chelsea, era más concreto: "el pico se alcanza tras jugar 300 partidos, estar en tres clubes y sumar un gran éxito y un fracaso". A partir de ahí comienza la decadencia, y el desgaste mental y físico. La clave está en sustituir el talento antes de que se desgaste totalmente.

Frank Arnesen

El talento suele ir acompañado del ego, que dificulta su gestión



Fuente: www.eleconomista.es



domingo, 17 de mayo de 2015

El punto débil de la cuerda; los entrenadores

Extracto del libro "Frases de Fútbol" de Miguel Gutiérrez




El punto débil de la cuerda

Los entrenadores

"Mi hijo es cirujano y todos los días toma decisiones de vida o muerte. Aún así, creo que mi trabajo es el más importante que pueda imaginar" David Pleat, entrenador del Sheffield Wednesday

"Entrenar hoy en día es como la guerra nuclear: no hay ganadores sino supervivientes" , gruñía Tommy Docherty allá por 1.992. Y eso que el viejo Doc pertenecía a una cultura, la del fútbol Británico, en la que el entrenador ha sido tradicionalmente una figura relevante y respetada como no podemos siquiera sospechar en otras latitudes. En Inglaterra, el entrenador ejerce de manager. No solo prepara física y tácticamente al equipo, sino que planifica el futuro del club, negocia sueldos, compra y vende. Habitualmente, el manager no ha de soportar injerencias sino que decide y ejecuta. No se trata de un mero alineador al servicio del presidente o del director deportivo de turno. Sin embargo, Docherty subrayaba hace ya dos décadas que la profesión se había vuelto peligrosa, y algo de razón tenía.


Tommy Docherty

El Liverpool, que tuvo doce entrenadores en su primer siglo de historia, entre 1.892 y 1.991, lleva ya ocho en los veinte años posteriores. Y los nuevos inversores extranjeros llegados a la premier no se caracterizan por su paciencia, precisamente. Alex Freguson o Arséne Wenger son excepciones en las que un nombre se acaba fundiendo con la institución para la que trabaja. Por lo general, el entrenador es un profesional de trayectos cortos que tan pronto llega aclamado como sale repudiado tras dos malos resultados. "Firmar el contrato es el momento de gloria. A partir de ahí la situación empeora", recordaba Carlos Queiroz sobre su llegada al banquillo del Real Madrid. 

"Como presidente, tengo la obligación de respaldar al técnico hasta cinco minutos antes de echarlo", reconocía Alfredo Davicce. La exposición pública y la tiranía imperante de los resultados someten a los técnicos a un fuerte desgaste. Es como si tuvieran fecha de caducidad. "Los entrenadores son como el pescado: pasado un tiempo, empiezan a oler", relataba Giovanni Trapattoni. Según Bobby Robson, "Los pintores no ganan dinero hasta que están muertos, y lo mismo ocurre con los entrenadores. Nadie reconoce su trabajo hasta que dejan este mundo, y entonces la gente dice: ¡Oh qué bueno era, era como Picasso!"

Giovanni Trapattoni

Árbitros aparte, el oficio de entrenador es uno de los más ingratos que se conocen. Quedan, eso si, los consuelos del sueldo y del finiquito, que no son poca cosa. Como recuerda José Mourinho, "los entrenadores más ricos son aquellos a los que más veces han despedido".
El entrenador vive bajo una sospecha permanente. ¿Hasta qué punto es importante su trabajo? ¿Qué mérito tiene entre el buen o mal juego del equipo? "Un entrenador es responsable del 10% de las victorias y del 90% de las derrotas", calibraba Didier Deschamps, recién estrenado en los banquillos y asumiendo que el fútbol para él ya nunca sería lo mismo. 
Según Bryan Robson, que fue entrenador-jugador del Middlesbrough, "en la mente del público, los jugadores ganan partidos y los entrenadores los pierden".
Aparte de preparar al equipo, el entrenador cumple otra misión: ejercer de pararrayos. Unas veces reciben los golpes que corresponden a sus subordinados y otras, a sus superiores. según el propio Cruyff, "la gente quiere un entrenador en el banquillo para tener un punto de mira por si las cosas van mal".

Johan Cruyff
El viejo dicho que establece que la cuerda siempre se rompe por el punto más débil tiene su equivalente en el mundo del balón: "Es más fácil despedir a uno que a veinte", se suele decir. Y en el fútbol, el entrenador es - salvo excepciones- el más indefenso. "Me encanta el fútbol, pero entrenar es la profesión más solitaria que existe. A veces piensas que eres tú contra el mundo", se lamenta otro holandés, Dick Advocaat

Para los entrenadores con un fuerte respaldo, la vida resulta mucho más sencilla. "Cuando los futbolistas creen que ellos están por encima del control del entrenador solo hay una palabra que decirles; adiós", resume Alex Ferguson. Arséne Wenger, la otra gran excepción contemporánea entre los preparadores de primer nivel, es consciente de que "entrenar es una historia de amor con un club en la que tienes que esperar que dure para siempre y también aceptar que podría acabarse mañana".

Sir Alex Ferguson

Howard Wilkinson estableció que "hay dos tipos de entrenadores: los que acaban de ser despedidos y los que están a punto de serlo". Y Brian Horton iba más allá "No eres un verdadero entrenador hasta que no te despiden". Así como la muerte es parte de la vida, el despido forma parte de este oficio. El ex seleccionador irlandés Eoin Hand era aún más drástico: "solo hay dos certezas en esta vida: la gente se muere y a los entrenadores los despiden".

"Hay que estar loco para ser entrenador. ¿En qué otro trabajo dependes de once chavales bobos?" se preguntaba hace años Francis Lee, presidente del Manchester City. "Cuando empieza el partido" explica Jorge Valdano "el entrenador es un pobre tipo que pone su cargo en manos de los jugadores. Creerle dueño del resultado no es  más que una ilusión...que vende periódicos".
Marco Van Basten, uno de los mejores delanteros de la historia, jugó a las órdenes de algunos de los entrenadores más respetados de su época, como Johan Cruyff, Rinus Michels, Arrigo Sacchi o Fabio Capello. Aunque alcanzó numerosos éxitos, Van Basten no tuvo problema en criticar con fiereza al colectivo del que ahora forma parte: "si he tenido diez entrenadores, uno me enseñó algo, tres no me estropearon y seis intentaron joderme"
Su paisano Jimmy Floyd Hasselbaink, que jugó un año en el Atlético de Madrid, opinaba algo parecido: "El fútbol es tan sencillo...No comprendo por qué los entrenadores lo hacen tan difícil con sus charlas".

¿Qué es necesario para ser un buen entrenador? El escocés Jock Stein revelaba que "el secreto es mantener a los seis jugadores que te odian lejos de los cinco indecisos". Una explicación incompleta que ignora un gran foco de inestabilidad en el vestuario: los suplentes. Rodnei Marsh se va acercando al quid de la cuestión: "Todo lo que debe hacer un entrenador es tener contentos a los once suplentes, porque los once que juegan ya están contentos".
Pero según la lógica y la matemática de John Benjamin Toshack, los enemigos de un técnico son mucho más numerosos y heterogéneos: "Tienes una plantilla de 24, pero solo puedes elegir a once, así que tienes 13 enemigos. Y multiplica eso por cuatro, porque todos ellos tienen mujeres, padres, hijos...". En ocasiones, el entrenador también encuentra enemigos entre su propia familia, como le pasaba a Claudio Ranieri en el Chelsea: "Cuando dejo a Duff  de suplente, mi madre de 84 años me llama para preguntarme por qué. Quiere matarme".

John Benjamin Toshack