"Todos tus sueños pueden hacerse realidad si tienes el coraje de perseguirlos" (Walt Disney)

martes, 18 de noviembre de 2014

Los 10 mandamientos de David Moyes

Conozcamos un poco los principios del Escocés David Moyes, ex entrenador del Everton y Manchester United y actual entrenador de la Real Sociedad.





1.-Orden y rigor táctico. 
Puede ser su principal seña de identidad. Es la cualidad eterna de David Moyes en las diez temporadas en las que dirigió al Everton. Sus equipos se basan en un dispositivo defensivo asentado en el orden, la posición y el rigor táctico. En el Everton raro era el día en el que el equipo se rompía. Las líneas estaban siempre juntas. Su llegada se produce en un momento en el que la Real Sociedad no ha sido capaz de dejar su portería a cero en ninguna de las once jornadas disputadas. En el Manchester, con Nemanja Vidic y Rio Ferdinand en el final de sus carreras y afectados con lesiones, tuvo que echar mano de Evans, Smalling y Jones como centrales. El resultado no fue nada bueno. Desde lo táctico, el equipo muchas veces se veía largo, sin ideas claras a la hora de atacar y cuando se adaptaba un esquema defensivo era fácilmente vulnerable.

2.-Motivador. 
Es un hombre duro y recto que, sin embargo, sabe usar la mano izquierda, y al que todos reconocen como gran motivador. Conoce los códigos de un vestuario. Sabe acercarse a los jugadores y se interesa por sus asuntos personales. Es un entrenador que busca arropar a sus futbolistas y guiarlos. Llega a la Real Sociedad con la mente despejada después de salir del Manchester mucho antes de lo que nadie esperaba. Ha podido dedicar su tiempo desde abril a ver fútbol desde otro prisma y recuperar parte del tiempo perdido con su familia. Está ilusionado, según dicen los que han podido hablar con él. Su experiencia corta en Manchester le ha servido de aprendizaje.

3.-Estrategia. 
Uno de los objetivos que se marca el escocés cada vez que coge un equipo es sacar provecho de las jugadas de estrategia. Será fácil que mejore los registros de sus antecesores en la Real Sociedad porque el último gol de falta directa fue el de Bravo ante el Nástic en Anoeta en Segunda División. David Moyes tratará de que la Real Sociedad recupere la efectividad en los córners. En el Everton, con un equipo muy físico y con muchos centímetros de altura, sacó petróleo de las jugadas a balón parado y de las segundas opciones. El hoy técnico de la Real Sociedad hizo de Fellaini uno de los futbolistas con mejor remate de cabeza de toda la Premier. Moyes echa mano del scouting de jugadores a niveles más próximos al baloncesto que al fútbol.

4.-Velocidad por las bandas. 
Moyes tratará de inculcar a los hombres de arriba espíritu defensivo para tapar, sobre todo, las subidas de los laterales contrarios. El técnico apostará por los jugadores rápidos en posiciones de ataque. Va a tratar de robar el balón pronto y salir rápido para tratar de aprovechar los espacios que deja el contrario al desplegarse en ataque. La velocidad de jugadores como Chory Castro, Vela o Hervías tendrá mucho que decir. La incorporación de los laterales también es algo por lo que apuesta Moyes. Leighton Baines se hinchó a correr la banda izquierda en el Everton.

5.-Sistema de juego. 
Lo normal es que David Moyes se adapte a los jugadores que tiene en la Real Sociedad antes de imponer un sistema de juego, pero, a grandes rasgos, su dibujo pasa por una línea de cuatro defensas y cuatro centrocampistas. En la línea de ataque apuesta por dos puntas y en otras ocasiones juega con un único delantero. Con uno u otro sistema (4-4-2 y el 4-2-3-1) es competitivo ante los equipos grandes. Al menos en su etapa en el Everton.

6.-Cantera. 
Es un técnico que apuesta por los jóvenes valores. Si no fuera así no estaría en la Real Sociedad. En el Everton tuvo que vender y sustituir jugadores, pero su estilo no cambió. David Moyes se vio obligado en el Everton a creer en las categorías inferiores. Su trabajo con la cantera fue espectacular. Entre sus muchos logros está el de apadrinar la llegada de un joven Rooney al primer equipo. Otros jugadores a los que dio paso fueron Jack Rodwell, Ross Barkley o Victor Anichebe.

7.-Cruce de estilos. 
Moyes no tendrá ningún problema en modificar el estilo de juego del equipo en el transcurso de un mismo partido. Puede que apueste por sacar el balón jugado desde atrás con muchos apoyos y que a los pocos minutos ordene a sus jugadores jugar largo desde la defensa a la delantera sin transición por la zona ancha. El técnico busca descolocar a sus rivales con estos cambios que fueron entendidos por los aficionados del Everton pero no tanto por los jugadores del Manchester United. En la Real Sociedad podrá apostar por el ‘passing game’, el juego de toque y posesión, y habrá que ver hasta qué punto puede poner en práctica el ‘kick and rush’.

8.-Retorno económico. 
Su acertada postura de cantera permitió al Everton sobrevivir y alcanzar éxitos inimaginables con una regularidad impropia de un club menor que hasta de su llegada al banquillo sólo se había clasificado una vez entre los diez primeros de la Premier. Tiene buen ojo para fichar en equipos menores a futbolistas hoy importantísimos: Seamus Coleman (del Sligo Rovers), Leighton Baines (del Wigan) o Phil Jagielka (del Sheffield United).

9.-Entrenamientos cortos. 
A diferencia de lo que suele ser habitual en el fútbol británico en el que el entrenador no está encima de los jugadores en los entrenamientos entre semana, David Moyes pisa la hierba. Cuida todos los detalles en los entrenamientos. En el Everton eran cortos de duración, poco más de una hora, pero muy físicos y con mucho balón. No permite respiros y exige máxima entrega en los minutos de balón. El trabajo se complementa con ejercicio físico. Moyes cree en los plantillas amplias. Entiende que la competencia por el puesto titular redunda en beneficio del equipo.

10.-Fútbol y más fútbol. 
Al técnico de la Real Sociedad le avalan 1.338 partidos, 535 como jugador. En su casa el fútbol ha sido siempre tema de conversación. Su padre fue entrenador y David Moyes no tardó en acercarse a este deporte. Su carrera profesional arrancó a los veinte años. Ha pasado por siete equipos como jugador, desde 1980 hasta 1999) y ha estado en tres como técnico (Preston, Everton y Manchester), pero sigue teniendo la buena costumbre de presenciar en directo los partidos de fútbol.




Fuente: www.diariovasco.com

lunes, 10 de noviembre de 2014

Vídeo Motivación: Voluntad de Poder

" Voluntad de poder, es un concepto importante de la filosofía de Friedrich Nietzsche. Ésta describe lo que él consideraba el motor principal del hombre: la ambición de lograr sus deseos, la demostración de fuerza que lo hace presentarse al mundo y estar en el lugar que siente que le corresponde; todas esas son manifestaciones de la voluntad de poder."

Friedrich Nietzsche  



Este vídeo es una escena de la película histórica Pearl Harbor.

El presidente Roosvelt se dirige a sus colaboradores tras el ataque Japonés a la base naval de los Estados Unidos en Pearl Harbor, Hawái.



video






Franklin Delano Roosvelt

                       ¡¡NO VUELVA A DECIRME QUE NO PUEDE HACERSE!! 


sábado, 8 de noviembre de 2014

Método Paco Jémez


El equipo de Vallecas se regenera año a año con el presupuesto mínimo. Luego hace lo más difícil del fútbol: organizarse alrededor de la pelota para atacar con todos. Siempre. El proceso sería imposible sin Paco Jémez. El que probablemente sea el técnico más innovador del fútbol español explica su método con la misma energía que pone en entrenar.

Paco Jémez en su etapa en la UD Las Palmas

El País: 07/11/2.014

"Más convicción que adiestramiento"

"Para sacar el balón jugado hace falta un adiestramiento y un convencimiento. Me decía un ex compañero: ‘¿Cómo le has enseñado a Toño [el portero] a jugar con los pies en tan poco tiempo?’. Y no es una cuestión de que yo le haya enseñado a jugar con los pies. La cuestión es que en los sitios donde ha estado nadie le ha exigido a Toño que haga lo que está haciendo ahora. Al final es un tema más de convicción".

"No sabes qué balón te costará el partido"

"Es muy sencillo. Yo le digo: ‘Mira, Toño, cada vez que te llega el balón lo tenemos nosotros. ¿Verdad?’ ‘Sí’. ‘Pues cada vez que le pegas para arriba, ¿de quién es el balón?’ ‘Pues no lo sé’. ‘¿A que tampoco sabes cuál es el balón que te va a costar el partido y cuál el que te va a hacer ganar? Entonces cuidaremos todos los balones que tengamos’. ‘¿Pero y si fallo el pase?’ ‘Ese es un riesgo que tenemos que correr. Los partidos se pierden de cualquier manera. Es más: se pierden más regalando balones con pelotazos largos que perdiéndolos por un pase mal dado. Porque si tú miras el cómputo general del año los goles que nos hacen por errores nuestros en la salida del balón no son ni el 5% de los goles que recibimos. Cometemos unos siete errores en el año y nos cuestan tres o cuatro goles. No es una cantidad como para que nos planteemos que esto nos está llevando a la ruina".

"900 ejercicios diferentes cada año"

"Quiero tener suficientes ejercicios como para no repetir ni uno en todo el año. Buscamos simulaciones mirando partidos. Vemos una situación y decimos: ‘de aquí sacamos un ejercicio que nos va a valer para que esto no me vuelva a pasar; o para potenciar esto tan bueno que hago’. Llegamos a meter hasta cinco ejercicios distintos por sesión. Si haces tres o cuatro ejercicios por día y lo multiplicas por los 300 entrenamientos, estamos hablando de 800-900 ejercicios al año".

"Hay que hacer pensar al jugador constantemente"


"El futbolista de Primera tiene una gran inteligencia desaprovechada. Ahí está el margen de mejora. En los cursos de tecnificación insisto: ‘Yo no te digo que hagas un ejercicio ni que lo dejes de hacer. Tú eres el dueño de los ejercicios de tu equipo. Lo único que te pido es que hagas pensar a los jugadores. Constantemente. Propón tareas donde ellos tengan que estar pensando. Establece reglas nuevas, juegos distintos. No me importa que se desconcierten. Hay ejercicios complejos que las primeras veces salen de pena. Los ves y dices: ‘¡Madre mía de mi vida!’. Pero a la tercera vez ya los mecanizamos".

"La peor decisión es no tomar decisiones"

"En la mayoría de las tareas que hacemos hay muchas pérdidas y recuperaciones de balón para que el jugador cambie ese chip de defensa-ataque en nada. Tú en el partido no tienes dos segundos para cambiar. Si te tomas dos segundos ya no llegas. Esa adaptación se hace con ejercicios en los que hay mucha intensidad, mucha velocidad y en los que el jugador tiene que estar constantemente tomando decisiones. La peor decisión es no tomar ninguna decisión. Si tú te quedas parado no vas a acertar nunca. Tú muévete. Es posible que te equivoques, pero ya has hecho algo por buscar una solución. Odio a los jugadores que se paran"

"Que los delanteros contrarios se muevan en virtud de nuestra defensa"

"Habitualmente se piensa que la línea defensiva tiene que moverse en virtud de lo que hagan los delanteros: ‘Si los delanteros están cuatro metros para atrás nosotros tenemos que ir cuatro metros para adelante…’. No siempre tiene que ser así. Intentemos que cambien las cosas. Que sean los delanteros los que tengan que preocuparse por nosotros. Presionando arriba no les dejaremos más salida que el balón largo. Si nuestra línea defensiva se queda por detrás de los delanteros rivales jugamos 11 contra 11. Pero en el momento que la línea se pone por delante, sus tres delanteros ya no juegan porque se quedan en fuera de juego: entonces somos 11 contra 8. No es tanto tirar el fuera de juego (nosotros no tiramos el fuera de juego) sino ocupar una situación ventajosa antes de que se produzca el pase largo del rival. Conque los zagueros den cuatro o cinco pasos los delanteros rivales ya no pueden jugar. Pero tienen que ser cuatro pasos rápidos. Si lo haces lento habilitas al rival".

"Manda el central más próximo al peligro"

"Siempre manda el central que más cerca está del peligro, porque el resto, por la orientación, lo ven tanto a él como al balón. Por ejemplo: si el balón viene por la derecha y nuestro lateral derecho sale, siempre manda el central derecho. Los otros dos defensas, viéndolo en perspectiva, tienen que colocarse en función de dónde se coloca el central que manda. Si él da dos pasos no tiene ni que avisar. El resto debe seguirlo. La clave es la atención y la perspectiva: el primer central no se va a colocar en función de los otros porque no los ve. Lo mismo que cuando estamos atacando: los centrales se colocan en función de dónde se coloca el resto del equipo porque lo están viendo. Y cuando ataca el rival, los que se colocan en función del resto son nuestros delanteros. Cada jugador tiene una perspectiva y, dependiendo de ella, hace una cosa u otra. El que mejor perspectiva tiene es el portero porque desde atrás se ve todo".

"El mejor equipo se desordena y se ordena continuamente"

"Cuando tu equipo tiene el balón debes hacer todo lo que puedas para que te lo den a ti. Cuanto más te muevas más posibilidades le darás al compañero y más posibilidades tendrás de que te den el pase. Pero ese movimiento genera necesariamente un desorden. Estoy harto de oír que todos los entrenadores quieren orden. Equipos ordenados. Orden para acá, orden para allá… Yo creo que un equipo tiene que desordenarse. ¿Dónde está el quid de la cuestión? En que tiene que estar desordenándose y ordenándose continuamente. El mejor es el que se desordena y es capaz de ordenarse para que el contrario no aproveche ese desorden. Porque si todo es orden, orden, orden… ¿Cómo sorprendemos? Con el talento individual, vale. Pero tu capacidad como equipo se ve mermada. Por ejemplo: el orden sería lateral, central, central y lateral. Eso está ordenadito. Pero si un central sale a presionar al medio campo se genera una zona que es un desorden táctico. Si ese desorden no lo vuelvo a ordenar sí soy vulnerable. Entonces cojo un lateral y lo cierro en función del balón. Así mi desorden pasa a otra zona más alejada".

"Queremos desordenarnos lejos del balón"


"Buscamos que nuestros desórdenes se produzcan en las zonas más alejadas del balón. Por eso metemos mucha gente en la zona activa del balón con mucha presión para que el contrario no pueda salir a donde nos haría más daño. Esa presión juntándonos en 20-25 metros hace que nos ordenemos hacia el balón y nos desordenemos por fuera, y que tengamos que estar reajustando continuamente. Si veo que un compañero va a hacer una ayuda y ha generado un desorden en nuestro sistema tengo que ir a taparlo. Ves el vídeo y lo hacemos tan rápido que el equipo parece que siempre está ordenado cuando en realidad está cambiando de esquema. Hay que ser rápido. Hay miles de combinaciones. Al final los jugadores lo hacen por intuición. Se trata de ocupar una zona desocupada y alejar el desorden del balón y del centro. Si el contrario quiere atacarnos que lo haga por fuera. Yo soy un enamorado del desorden pero siempre que vaya acompañado de un orden. Porque si te desordenas y luego no te ordenas te acaban destrozando".

"El miedo hace mediocres a grandes jugadores"

"Si el lateral sube, metes al central en el lateral y al mediocentro en la defensa. Pero los movimientos de adelante hacia atrás me gustan menos que los de atrás adelante. Prefiero que Trashorras y Baena vayan a presionar a un mediocentro contrario y que sean los centrales los que achuchen las líneas por detrás y se junten a los mediocentros, antes de que los mediocentros den un paso atrás y se metan entre los centrales. Porque un paso atrás tuyo es un paso adelante del contrario. Me encantan los jugadores que juegan de atrás adelante. No me gusta la gente que a las primeras de cambio sienten temor. He visto grandes jugadores convertidos en mediocres por el miedo".

"Si el lateral sube, que no piense en defender"

"Queremos que el contrario sea reactivo, no activo. Prefiero que nos esperen antes que tener que verlos venir. El lateral no tiene que preocuparse del desorden que crea. De eso tiene que preocuparse la gente que tiene por detrás. Yo nunca le he dicho a un lateral que suba y que esté pensando en defender: ‘Si tú estás atacando ataca, y ataca lo mejor que puedas. Lo que no quiero es que subas pensando que si pierdes el balón tienes que bajar. Porque entonces ni vas a atacar ni nada.Si pierdes el balón ya nos habremos organizado en función tuya".

"Es mentira que no se pueda presionar 90 miniutos"

"Hay un tópico que dice que ningún equipo puede estar presionando los 90 minutos. Es mentira. Nosotros lo hacemos durante 90 minutos. Y si el partido durara 120 también lo haríamos. El tema es hacerlo con ayudas y que al final esas carreras sean cortas. Lo que no aguanta un equipo son 90 minutos yendo y viniendo pegándose carreras de 60-70 metros. Nosotros perdemos el balón y tardamos una media de 5,4 segundos en recuperarlo. ¿Acaso no se pueden hacer esfuerzos de cinco segundos? Lo que ocurre es que si coges el balón y lo pierdes inmediatamente te cansas. El tema es cogerlo y que te dure. Una de nuestras máximas es: ‘cuando nosotros no tenemos el balón nadie descansa; solo nos tomamos un respiro si lo tenemos’. Por eso tardamos muy poco tiempo en recuperarlo y luego tratamos que nos dure mucho. Contra equipos grandes te cuesta más. Pero al final todos los años somos el tercero o cuarto equipo con más posesión de Europa".

"El día que empatemos 12 partidos bajamos"

"Yo le digo a mis jugadores: ‘¡Los empates no valen absolutamente para nada!’. Si el partido acaba en empate acabo más jodido que si he perdido. El año pasado empatamos cuatro partidos y el anterior tres. Los jugadores lo saben: el día que nosotros empatemos 12 partidos bajamos a Segunda. Es matemática pura. Si empatamos 12 quiere decir que nos quedan 26 para ganar o perder. De esos 26 tendríamos que ganar como mínimo 10 o 12 para que las cuentas nos salgan. Yo quiero ganar o perder. En los dos años que llevo aquí solo han ganado más partidos que el Rayo el Barça, el Madrid, el Atlético, el Sevilla, el Valencia, la Real y el Athletic. Los siete grandes".


Fuente: El País

Paco Jémez UD Las Palmas



Charla antes de salir a jugar